La caída de Nadine

Febrero
2015

La primera dama y líder del partido Nacionalista Nadine Heredia solía registrar niveles de popularidad superiores a los del Presidente Ollanta Humala, en ocasiones hasta diez puntos por encima. La brecha se acortó hasta casi desaparecer conforme fue más notoria su intervención directa en la gestión pública. Al hacerse evidente su corresponsabilidad en las decisiones gubernamentales, compartió la suerte de su esposo. Este mes, sin embargo, su popularidad ha sufrido una estrepitosa caída, de nueve puntos porcentuales. El 16% que hoy aprueba su gestión no sólo es el menor resultado desde que empezó el gobierno sino que, por primera vez, está seis puntos por debajo del Presidente.

Dado el alto perfil de la primera dama, las acusaciones contra ella han tenido un gran impacto. Un elevado 78% está al tanto de la investigación que se le ha iniciado por lavado de activos. Lo grave es que solo el 16% confía en su inocencia y, lo que es más ilustrativo, solo 8% cree que el dinero recibido provenía de su trabajo profesional. La mayoría piensa que el dinero provenía del entonces presidente venezolano Hugo Chávez o de mineros ilegales y productores cocaleros.

Otra acusación que también debe haber mellado su imagen es la de su vinculación con el prófugo Martín Belaunde Lossio. Entre los informados del tema, el 78% cree que ella sería la propietaria de una imprenta constituida por Belaunde Lossio y cuyo gerente general fue su hermano Ilian Heredia. A su vez, el 61% de los informados sobre el caso Belaunde Lossio piensa que el gobierno conspiró para que la demanda de extradición estuviese mal planteada de manera que el amigo de la pareja presidencial pudiese continuar fuera del país. Las diversas fotografías en que se aprecia a Nadine Heredia con Martín Belaunde pueden haber reforzado esta percepción negativa.

La disminución en la aprobación del Presidente ha sido menos marcada. Humala ha pasado de 25 a 22%. Aparentemente, su mediática esposa le ha servido de pararrayos político en las acusaciones relativas a los ingresos de la pareja. Aún así, es sugerente que la principal causa de desaprobación del Presidente sea ahora la corrupción y ya no la delincuencia.
Otro de los factores que puede haber afectado la imagen gubernamental son las denuncias sobre espionaje o reglaje a diversas figuras públicas, que la ciudadanía atribuye al propio Presidente o a facciones de su gobierno. El cierre temporal de la DINI es un reconocimiento de que dichos operativos existieron, aunque la medida anunciada no es una garantía de que no vuelvan a ocurrir.

(Alfredo Torres G.)

© 2016 Ipsos Perú