Entre Figallo y Urresti

Diciembre
2014

El presidente Ollanta Humala concluye el 2014 con 30% de aprobación, a mitad de camino entre el 9% que registra el ministro de Justicia Daniel Figallo y el 46% del ministro del Interior Daniel Urresti. El primero termina el año con un pie fuera del gabinete y el segundo como un pre-candidato presidencial.

En el caso de Figallo, la denuncia de la ex procuradora Yeni Vilcatoma sobre las presiones que habría recibido del Ministro para proteger al amigo de la pareja presidencial Martín Belaunde Lossio es creíble para la mayor parte de la población informada y, por consiguiente, el 82% de ellos piensa que debería renunciar o ser censurado.

Urresti, en cambio, se consolida como la figura más popular del régimen y, por lo tanto, quien tiene mayor potencial electoral. En la primera encuesta de intención de voto que incluye su nombre como posible candidato, el 7% del electorado declara que votaría por él, mucho más que el 3% que recibiría Ana Jara si ella fuese la candidata oficialista.

El ingreso de Urresti a la lista de posibles pre-candidatos no afecta tanto a los favoritos sino que viene a ocupar el espacio del “otro candidato” que un sector de la población demanda. La favorita sigue siendo Keiko Fujimori, que incrementa su respaldo del 24% que la apoyaba el 2013 y el 30% de julio pasado al 33% actual, una cifra mayor a la suma de sus dos principales contendores, que mantienen estable su apoyo, Pedro Pablo Kuczynski (14%) y Alan García (12%).

La ligera recuperación en la aprobación presidencial puede atribuirse en alguna medida a la percepción ciudadana de que algo se está haciendo en materia de seguridad, pero también a las medidas económicas más recientes, como la reducción de impuestos que ha sido muy bien recibida. En cambio, las denuncias sobre corrupción – casos López Meneses y Belaunde Lossio – no afectan del todo al gobierno porque son temas que sólo sigue la población más informada: dos de cada cinco encuestados.

No obstante, Humala y Urresti deben ser conscientes que la ciudadanía sigue siendo muy crítica de la gestión gubernamental en materia de seguridad: Sólo el 13% piensa que esta ha mejorado el último año, mientras el 60% cree que ha empeorado. En la economía, en cambio, a pesar de la desaceleración, el 32% piensa que esta ha mejorado, mientras el 24% que cree que ha empeorado. Todo esto en medio de un ambiente navideño que siempre es propicio para las autoridades.

(Alfredo Torres G.)

© 2016 Ipsos Perú