El pueblo demanda más firmeza

Junio
2012

Como era de preverse, la aprobación presidencial bajó este mes a 45%, lo que representa una pérdida de once puntos porcentuales en 60 días. Los conflictos sociales y la sensación de desgobierno que estos dejan parecen ser la principal causa de esta caída. Por primera vez desde el inicio del gobierno, la desaprobación (48%) es mayor que la aprobación.

Contra lo que sostienen los parlamentarios que abandonaron el oficialismo, el gobierno no es percibido como autoritario o muy severo (26%) sino, más bien, como muy blando (41%) frente a las protestas en los conflictos mineros. Sin duda, la ciudadanía prefiere el diálogo para la solución de conflictos pero cuando la protesta se excede, demanda el restablecimiento del orden público.

Tanto en el conflicto de Conga como en el de Espinar, la opinión pública nacional considera que los líderes de la protesta han actuado por intereses políticos personales y que son los responsables de los daños y muertes ocurridos en esas zonas. Pero, además, cree que hizo bien el gobierno en decretar el estado de emergencia en Espinar, del mismo modo que aprobó también el estado de emergencia que se decretó en su oportunidad en Cajamarca.

Otra evidencia de la demanda de orden es que la mayoría considera que la policía debe detener a los manifestantes que bloquean carreteras porque están cometiendo un delito. Es decir, la ciudadanía espera que las autoridades gubernamentales sean democráticas y dialogantes, pero también que apliquen con firmeza la ley para evitar la violencia conducida por sectores radicales.

Con respecto a la evolución política de Humala, solo uno de cada cuatro piensa que cambió "para mal". La mayoría cree que cambió "para bien" (35%) o que no cambió (36%). A su vez, la gran mayoría cree que está cumpliendo algunas de sus promesas. Nuevamente, uno de cada cuatro tiene una imagen negativa del Presidente y afirma que no ha cumplido ninguna de sus promesas. En ese sentido, cabe señalar que las principales razones de desaprobación presidencial según los encuestados son la corrupción y la delincuencia, dos problemas que preocupan mucho y en los que no se perciben políticas efectivas para solucionarlos.

Por el lado de la aprobación a la gestión presidencial, nuevamente destacan los programas sociales. En particular, la creación del programa de alimentación escolar Qali Warma, que es aprobado por el 80% de los entrevistados. En ese contexto, la desactivación del PRONAA, con un historial de corrupción y clientelismo, es aprobada por el 50% aunque desaprobada por un importante 44%.

Un hecho que podría ser capitalizado por el gobierno es que la mayor parte de las agrupaciones políticas representadas en el Congreso son percibidas en una posición de neutralidad o de oposición moderada. Ocurre lo mismo con la alcaldesa de Lima y la mayor parte de los presidentes regionales, cuya reunión con el Presidente fue apreciada por la opinión pública como un respaldo. En tal sentido, dos de cada tres ciudadanos cree que el gobierno debería buscar acuerdos con otros sectores políticos para avanzar en el logro de los objetivos nacionales. La próxima elección de la nueva mesa directiva del Congreso de la República es una oportunidad para buscar ese entendimiento.

(Alfredo Torres G.)

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