La crisis del tercer año

Septiembre
2013

Tal como ocurrió con sus predecesores, el presidente Ollanta Humala viene sufriendo un deterioro constante en la aprobación a su gestión. Este mes cae a 27%, por encima de lo que registraban en esta etapa - al tercer año de gobierno- Toledo (14%) y García (19%) pero muy por debajo de lo que tenía Humala hasta hace pocos meses.

Al igual que en los casos anteriores, la ciudadanía se queja de incumplimiento de promesas, aunque con variantes en la segunda razón de desaprobación. Para García era el incremento de precios, ahora es la delincuencia. Otra diferencia es que García tenía cierto apoyo en los NSE AB y era muy desaprobado en los NSE DE mientras que Humala tiene una aprobación y desaprobación más parejas.

Los diálogos con la oposición han sido bien recibidos y pueden haber ayudado a frenar la caída, pero el problema parece estar no tanto en el campo de las ideas o los planes sino en el de la gestión pública. La ciudadanía reclama un gobierno que avance con mayor rapidez y eficiencia tanto en el desarrollo de grandes proyectos de inversión como en la atención de los problemas sociales que más le preocupan y, en especial, en la mejora de la seguridad ciudadana.

Quien ha mostrado estabilizar su imagen pública es Nadine Heredia. Su aprobación es actualmente de 37%, diez puntos porcentuales más que su esposo. A su vez, se ha consolidado la percepción de ser la persona más poderosa del país después del Presidente de la República y aparece como la figura del oficialismo con más simpatías populares, con casi el doble de menciones que el Presidente.

Por el lado de la oposición, el escenario se ha reducido a tres políticos. Keiko Fujimori continúa apareciendo como la política con mayor número de simpatizantes mientras Alan García es considerado el más poderoso. A su vez, Pedro Pablo Kuczynskí, PPK, lidera la lista de las personas que se espera -o desea-  tengan más influencia en el gobierno actual. 

En cambio, quien está atravesando por un momento muy difícil es el expresidente Alejandro Toledo. Una amplia mayoría sospecha de su participación en el caso Ecoteva y demanda que se profundicen las investigaciones tanto en su caso como en el de su esposa, Eliane Karp. Según cómo avancen las investigaciones, se conocerá qué grado de responsabilidad legal le alcanza a cada uno, pero en cualquier caso todo indica que la carrera política del líder de Perú Posible ya ha concluido. 

De no aclararse adecuadamente la conducta de Toledo - lo cual parece cada vez más difícil- estaría perjudicando a la clase política en su conjunto y, potencialmente, al propio sistema democrático ya que refuerza la percepción de que las personas que buscan asumir un cargo público, lo hacen en búsqueda de su beneficio personal.

La mala imagen de los políticos se confirma en la medición anual de Ipsos sobre confianza en instituciones, donde el Congreso de la República y los partidos son las instituciones con menor confianza ciudadana y caen a mínimos históricos. 

Lamentablemente, la debilidad de las instituciones políticas es uno de los problemas más complejos de resolver.

(Alfredo Torres G.)

* Ficha Técnica - Lima - Setiembre 2013

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