Entre Camisea y Conga

Abril
2012

Los sucesos de las últimas semanas han puesto en evidencia los complejos problemas que enfrenta la explotación de la riqueza del subsuelo en el Perú. De la devastación forestal generada por la minería informal en Madre de Dios y el rescate de mineros informales atrapados en Ica se pasó el secuestro y liberación de los trabajadores de Camisea, la liquidación de Doe Run y, finalmente, al informe de los peritos sobre el proyecto Conga y el pronunciamiento presidencial al respecto.
La preocupación de la ciudadanía por lo ocurrido en la ruta del gas de Camisea es muy amplia. La gran mayoría percibe un rebrote terrorista con participación del narcotráfico y reclama ampliar la presencia militar y policial en la zona hasta terminar con los remanentes de Sendero Luminoso. Después de mucho tiempo, el terrorismo ha vuelto al primer lugar entre las prioridades de la opinión pública en el ámbito de la seguridad.
Con respecto a Conga, se confirma que más de la mitad de la población nacional urbana (ámbito de esta encuesta) está a favor del proyecto pero que alrededor de un tercio tiene una actitud contraria. En tal sentido, el mensaje presidencial a favor de la inversión con condiciones refleja un esfuerzo por ampliar la base de respaldo al proyecto. Una limitación de fondo es que uno de cada cuatro peruanos rechaza por completo a la minería. En lo que sí hay ahora amplio consenso es que es preferible la minería formal (69%) a la informal (3%).
También está claro para la mayoría que las actitudes del presidente regional de Cajamarca Gregorio Santos y los dirigentes Wilfredo Saavedra y Marco Arana en contra del proyecto están motivadas por sus aspiraciones políticas. A su vez, ante la previsible organización de expresiones de protesta como bloqueos de carreteras y hechos de violencia, la mayor parte de la población piensa que el gobierno debería intentar primero resolver el conflicto mediante el diálogo pero que si no lo consigue debe encargar a la policía el restablecimiento del orden público y el libre tránsito.
La encuesta, que se llevó a cabo en vísperas del mensaje presidencial sobre el proyecto Conga, registra un ligero incremento en la aprobación de Ollanta Humala de 53 a 56%. Como ya es habitual, su aprobación es algo mayor en Lima (58%) que en el interior del país (54%). En términos generales, la principal razón de aprobación sigue siendo su compromiso con el desarrollo de programas sociales para los más pobres; y, entre sus actividades más notorias del mes, la que le generó más aprobación fue su participación en el rescate de los mineros informales en Ica, a pesar que la mayoría observó que el rescate estuvo a cargo de especialistas de empresas mineras formales.
Con respecto a otras personalidades y autoridades, continúa la alta aprobación de Nadine Heredia como primera dama (60%) y la baja aprobación del primer ministro Oscar Valdez (26%) así como, en el ámbito capitalino, de la alcaldesa de Lima Susana Villarán (21%), a pesar de lo cual la mayoría no apoyaría el pedido de su revocatoria.
En el caso de la alcaldesa, cabe destacar, además, que todas sus propuestas para reordenar el tránsito en la ciudad cuentan con amplio respaldo, en particular lo referente a derechos laborales de los trabajadores del transporte (ingreso a planilla, horarios de trabajo), para cuyo cumplimiento es de esperar que cuente con un respaldo efectivo del Ministerio de Trabajo y de la Policía Nacional.

(Alfredo Torres G.)

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