El ajustado triunfo del NO

Marzo
2013

La importancia de la “recta final” en un proceso electoral se confirma cuando se observa, como en este caso, que uno de cada cuatro electores decide su voto la última semana. Si bien no hay una sola razón que sea determinante para el avance del No en los últimos días, la encuesta de Ipsos / El Comercio revela que los factores más relevantes fueron el propósito de evitar tener que volver a pasar por nuevas elecciones, el apoyo de diversas personalidades al No –especialmente de Lourdes Flores – el debate entre los representantes del Sí y el No –que dieron un imagen negativa de la capacidad de gestión de los revocadores– y la más efectiva campaña publicitaria de No.

Las principales razones para votar No fueron desde un inicio la convicción de que era un gasto inútil, una pérdida de tiempo y que Lima se paralizaría. Estas percepciones se refuerzan durante la última semana gracias a las declaraciones de diferentes líderes de opinión así como por los errores y omisiones del Sí, en especial el silencio de ex alcalde de Lima, quien pudo salir a garantizar que Lima no se paralizaría y prefirió guardar silencio.

Como se sabe, la inclinación de los indecisos hacia el No fue parcial. Un sector del electorado minoritario pero decisivo salvó a la alcaldesa Susana Villarán de la revocatoria pero votó por la salida de la mayoría de los regidores de Fuerza Social. Quienes votaron por su salida lo hicieron por atribuirles responsabilidad en lo que percibían como una mala gestión de la ciudad pero también por razones ideológicas, por rechazo a sus ideas.

Lo que muchos no calcularon es que al defenestrarlos habrá que volver a las urnas en pocos meses, para elegir a los sustitutos de los regidores revocados. Hasta entonces, estos serán reemplazados por los accesitarios. Luego de las elecciones deberán retirarse también los regidores accesitarios. A partir de entonces, la gestión municipal se le complicará a la alcaldesa ya que gobernará en minoría.

A pesar de que muchos electores votaron No por razones institucionales – mantener la estabilidad en la Municipalidad – y otros por razones prácticas – no tener que volver a votar en el corto plazo – la mayoría no es partidaria de “revocar la revocatoria”. Sólo uno de cada cinco electores piensa que debe eliminarse este procedimiento. Del otro lado, sólo uno de cada tres cree que la ley está bien tal como está. Entre ambos extremos, un sector intermedio cree que debe hacerse algunos ajustes a la norma como exigir más firmas para el inicio del proceso y que sólo se revoque si se consigue más de la mitad del total de los votos emitidos. Otra reforma que tendría gran apoyo es que se extienda la ley de revocatoria a los parlamentarios.

El interés de la opinión pública por el proceso de revocatoria le ha brindado un respiro al Presidente de la República, quien concluye el verano con 53% de aprobación. Las demás personalidades gubernamentales también muestran resultados similares a meses previos. Nadine Heredia con 61% sigue siendo la más popular y el Premier Juan Jiménez con 20% uno de los más bajos. Entre ambos, la alcaldesa Susana Villarán con 36% aparece a media tabla, pero con 10 puntos más que hace 6 meses y el doble que hace un año.
 
(Alfredo Torres G.)

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